La idea de compartir el hogar con un nuevo miembro (ya sea peludo o con plumas) puede resultar uno de los mayores placeres de la vida. Nos dan lealtad y cariño incondicional, incluso nos ayudan a calmar el estrés sin pedir nada a cambio. Por eso hay que tener claro el antes y después de adoptar una mascota.

Mas requieren mucho tiempo, dinero y responsabilidad. Por eso hay que pensar y re-pensar los cambios que viviremos antes y después de adoptar una mascota. Antes de adoptar, porque cada uno toma las decisiones que quiere pero desde Cover Seguros para Jóvenes defendemos la adopción ante la compra.

Qué debemos plantearnos antes de adoptar:

  1. El motivo de la adopción: soledad, falta de cariño, ganas de tener un compañero de vida…
  2. Tipo de animal a adoptar: hay muchas aves que se mantienen en cautiverio pero no son animales domésticos; algunos proceden de caza o cría furtiva y nunca se acostumbran a la compañía humana. Los perros necesitan salir a la calle, algunos roedores necesitan estar en grupo…
  3. Nuestra disponibilidad para atender a ese nuevo miembro de la familia. Tiempo, hábitos de vida y adecuación de un animal a ellos (hay perros pequeños muy activos, o aves parlantes muy ruidosas), cargas familiares y ganas.
  4. Situación económica actual y la posibilidad de hacer frente a los gastos que una mascota supone: veterinarios (que dependerán de si lo tenemos asegurado o no), amaestradores (si los necesitan) comida, juguetes, gastos en viajes…
  5. Nivel de paciencia y responsabilidad ante hechos cotidianos o posibles como infestaciones de pulgas, muebles arañados, emergencias inesperadas…
  6. Tener apoyo para cuando no podamos atenderlos nosotros: amigos o familiares que los cuiden si estamos de viaje, hospitalizados o enfermos.
  7. Cambio de rutinas o hábitos como tener ciertas plantas o elementos decorativos tóxicos o nocivos para nuestras mascotas.
  8. Tiempo y paciencia para la adaptación al resto de miembros de la familia, humanos y animales.  

Una vez decidido y re-pensado que queremos compartir ciertos años con un amigo animal hay que adecuar nuestra vida a su llegada; y nuestra casa: para evitar sustos y destrozos lo mejor es adecuar un espacio para sus primeros días, donde no pueda romper nada, tenga su cama/nido, comida y agua, juguetes…

En el centro de adopción debemos asegurarnos de que el lleva el microchip (o la identificación que corresponda) y de cambiar el nombre y contacto del propietario.Si van a salir a la calle (perro o gato paseador) lo mejor será ponerle un collar con una identificación y teléfono de contacto. Lo mejor que podemos hacer inmediatamente después de adoptar a un perro es acudir a un veterinario para vacunarlo, desparasitarlo y hacerle una revisión inicial. Además de tomar sus datos para el seguro. Hay ciertas razas de perros o especies de animales que exigen los seguros (caso de los Perros Potencialmente Peligrosos) pero en todo caso, son recomendables. Los Seguros de Mascotas cubren gastos veterinarios, responsabilidad civil, gastos y problemas cuando fallezca y un largo etcétera.

El Seguro para Mascotas Cover cubren daños por accidente, robo o extravío; las estancia en residencia canina; defensa jurídica; la atención veterinaria o el sacrificio y eliminación de cadáver entre otras coberturas. En el caso del Seguro de Animales Exóticos Cover se garantiza el valor de los animales en caso de muerte accidental, la responsabilidad civil y su asistencia veterinaria por accidente.

Y después de adoptar ¿Qué?

El camino de la protectora a casa desde la protectora puede ser complicado. Tanto Si hay otras mascotas, en cuyo caso es algo primordial, como si no algo extremadamente bueno es ir a dar un paseo todos juntos, buscando que se conozcan. Al llegar a casa igual, pasearlos antes de entrar en casa para que el nuevo integrante conozca su nuevo entorno. 

Una vez lleguemos a casa debemos mostrarle al animal cual será su lugar para dormir y dejar que se habitúe a ella con tranquilidad, sin atosigarle con mimos o nervios; dejando que  huela y sea él quien interactúe.

Desde este punto, queda disfrutar de su compañía y empezar con la educación; de la que hablaremos otro día.