Se nos tacha de vagos, despreocupados e individualistas. También de solidarios, concienciados con los problemas sociales y medioambientales y, sobre todo de dependientes de las redes sociales. Ya que pocos consiguen entender qué opinan los millennial de la política actual, hablamos con varios militantes y concejales menores de 30.

Lo que opinan los millennial de la política actual es tan discutido como el término millennial en si. Para entender lo que los jóvenes pensamos de la política no hay más que preguntar. Y es lo que hemos hecho desde Cover: entrevistar a jóvenes concejales, senadores, militantes y sindicalistas.

La forma de pensar y, por ende, de actuar característica millennial: el conformismo, la baja participación política, que pertenezcamos a la generación con más abstención en votaciones o el interés por los temas sociales más que políticos. También se nos considera moderados en nuestras ideas y poco activos en la política, pese a ello Pablo Alcántara, historiador y sindicalista, no lo ve así, afirma que <<en estos años ha habido bastantes movimientos: por ejemplo el 15-M, las mareas en educación, la marea blanca… que han demostrado que los jóvenes si que nos queremos movilizar y que si que nos interesamos por la política>>

Somos los hijos del Baby Boom, y según dicen vivimos mejor que lo han hecho nuestros padres.

Todo viene de lo que nos ha tocado vivir. Hemos tenido que hacer frente a unas de las tasas universitarias más altas de Europa. Lo que no sha llevado a centrar parte de las propuestas de cambio en el mundo de la cultura. Pablo recalca que los políticos actuales deberían centrarse en las políticas de ocio y cultura <<la cultura a veces parece que la desprecian, al no hacerla accesible>>.

qué opinan los jóvenes de política

También, más un millón de nosotros nos hemos visto obligados a emigrar por la falta de oportunidades en nuestro país y por encontrarnos frente a la segunda tasa de paro más alta de los países de la Unión Europea, solo superada por Grecia. De hecho, en opinión de Diego Alonso, militante de Más País, el interés por la política actual de los millennial viene de la crisis económica iniciada en 2008, la casi obligación a emigrar para poder trabajar y las desigualdades que demostró que había, y no de antes. Y no solo por la política, sino también por el futuro del país y nuestro en este país.

Se nos ha llegado a llamar Generación perdida, pues hemos encadenado una crisis con otra en momentos vitales: la crisis de 2008 en los inicios de los estudios universitarios o salida al mundo laboral; y la actual (provocada por la crisis sanitaria del COVID 19) en el próximo salto como podría ser el asentamiento laboral o la planificación de una familia. Ante esto Diego asegura que <<todas las medidas políticas tomadas durante estos últimos 10 años ya nos han ido minando nuestras expectativas, lo que pasa es que muchos aun no lo vislumbran>>.

Relación de los millennial con la política

Diversos estudios y encuestas afirman que de lo que menos nos interesa es la política nacional (solo un 56% de los encuestados por Funcas se reconoce interesado en este tema) e internacional (un 37% de los encuestados). Según Pablo, la juventud si que se moviliza, de hecho considera un mito que ha acompañado a la juventud de cualquier generación esa etiqueta de apolíticos y fiesteros aunque no sea así. Pese a ello, la mayoría, si ha de posicionarse, lo hacemos en la izquierda moderada, es especial las mujeres.

La cuestión no es que la política no nos interese. Es que no confiamos en ella ni en el sistema político actual, tampoco en los políticos, y no encontramos ningún partido que represente nuestras opiniones. El principal problema de esta desconfianza que encontramos es la corrupción y el fraude (que preocupa a un 28,2% de los jóvenes) y la situación de los políticos, los partidos y la política (preocupación de un 14,4%) Además, un 78% pensamos que los políticos ignoran las opiniones de los jóvenes.

Si no votamos no nos ven, y si no nos ven no votamos.

Pablo afirma que los partidos han olvidado a la juventud y lo que opinan los millennial de la política, llamando sobre manera la atención que lo hayan hecho también los partidos de izquierdas, los cuales, supuestamente, deberían estar más cerca del pueblo. Tanto es así, que tan solo uno de los entrevistados ha sido capaz de elegir a un político (de los más de 400.000 políticos que hay en España) que consideren que están haciendo una buena labor. Adrian Hidalgo, co-fundador de INB, no duda y asegura que << Fijándonos en los acontecimientos recientes, sin duda el alcalde de Madrid José Luis Martínez Almeida (PP)>>

Pablo cree que el problema está en que los políticos deberían acercarse más a la calle <<muchas veces los políticos parecen de cartón, saliendo solo en televisión. Pero si estuviesen más apegados a la calle yo creo que la juventud los vería mucho mejor>>

Una de las claves en cuanto a qué opinan los millennial de la política es, como decimos, la credibilidad. Uno de los aspectos que más ha minado la creencia y confianza en los políticos han sido los cambios, a peor, en las leyes de trabajo, sufriendo un retroceso en las ventajas laborales conseguidas a finales del siglo pasado. En palabras de más de un millennial <<hemos caído en picado en cuanto a los derechos de los trabajadores>>. También al promulgar leyes tan discutidas como la Ley Mordaza <<camuflándola con noticias y casos de terrorismo>>.

Nuestros entrevistados añaden que no solo han perdido credibilidad los políticos, sino también el sindicalismo <<el cual no tiene credibilidad alguna, tanto por las tramas de corrupción como por el hecho de estar subvencionados por el Estado y no ser organismos independientes. Sospechando, y en muchas ocasiones confirmando, que trabajan como un organismo más del Estado>>

Qué mensajes políticos llegan a los millennial.

qué opinan los jóvenes de política

Uno de los principales retos de comunicación para los partidos políticos es que sus mensajes han de ser lanzados para diferentes públicos y en diferentes formatos, y ahí es donde se ve que les cuesta más adaptarse poliédrica a la realidad actual.

Los mensajes que mejor funcionan con esta generación son aquellos que tienen impacto emocional. Lo que no significa manipulador. Y esa claridad y emoción queremos verla ya, somos la generación de los 140 caracteres que se crió inventando abreviaturas para solo pagar un SMS. Precisión, brevedad, practicidad y directos son los pilares. Que además sea visual ya sería rozar la perfección.

Creo que todos concordamos en que el 15M fue un movimiento catalizador de las quejas juveniles, más que por el movimiento en si, por la forma de transmitir el mensaje: eminentemente por redes sociales. Y es que según Pablo <<los mensajes que lanzan los políticos están pasados de moda>>.

Según afirma Adrián quienes han tenido más éxito con los mensajes políticos son <<Podemos y los partidos de izquierda y extrema izquierda surgidos después del 15M, han conseguido dominar las redes social y de esa manera llegar a gran parte de los jóvenes, además de dominar las redes sociales son expertos en comunicación>> además añade << Los movimientos de derechas nunca llegaran a tener el éxito que ha tenido la izquierda porque nunca han sabido ni gestionar las redes sociales ni comunicar>>

Qué opinan los millennial de la política actual

La relación y participación con la política debe ser digital y móvil. Diego asegura que la información y la política se mueven, sobre todo, online; para lo que usa las redes sociales y ver lo que se publica. Pero, eso si, sin olvidar a la gente de a pie. Ya que, por ejemplo, Diego reconoce que la información para poder entender a la sociedad <<se saca de la calle, de hablar con las personas, de ver sus problemas y de ver cómo los afrontan>> Pablo le da la razón, añadiendo que no tenemos que olvidar las manifestaciones en la calle, la propaganda y la cartelería <<y usar las redes sociales como un complemento fundamental, sobre todo en tiempos como el actual de confinamiento por el Coronavirus>>

Las medidas y programas deberían partir olvidando las deudas históricas. Ni con la Transición ni las instituciones. Diego, por ejemplo, reconoce que arrastramos desde la Transición errores políticos como los relacionados con la cultura, sobre todo porque el Ministerio de Cultura se creó para capar la cultura y corrientes del momento para crear una cultura acorde a lo que la transición aceptase, y cree que siguen con esa herencia muchos de los funcionarios y altos cargos allí presentes.

Afirman que hay que cambiar algunos aspectos históricos, como la monarquía y el régimen parlamentario en si; el tema de las víctimas del franquismo y los cuerpos que siguen en fosas comunes; aspecto en el que muchos jóvenes se están interesando <<no solo por la actualidad política, sino por la memoria histórica y conocer la historia de nuestro país, pues para entender el presente necesitamos conocer nuestro pasado>>.

<<La historia no se debe olvidar, forma parte de nuestro legado cultural, pero no deberíamos buscar revanchismo político, la política debería estar para ayudar a las familias de ambos bandos a encontrar lo que perdieron y cerrar su capítulo personal pero no debería estar para dividir el país en rojos y azules una vez más>> Adrián Hidalgo

Queremos relacionarnos con la política, influir y decidir sobre los gobernantes, al fin y al cabo están ahí para representarnos. No nos conformamos con ser meros receptores de decisiones, sino participar de ellas. Y para ello es necesaria una regeneración democrática <<en la que la juventud puede jugar un papel bastante importante>> sentencia Pablo.

De la misma manera que se necesita una regeneración política; no creemos en los partidos políticos ni en su actual configuración. Al tratar la regeneración de los partidos suele venirnos a la cabeza las mareas y partidos resultantes del 15M, suponiendo, pretendiendo suponer, un cambio político muy esperado, respecto a ello Adrián sentencia que <<Podemos y los partidos de izquierda y extrema izquierda surgidos después del 15M tienen gran parte de las universidades bajo su control, han hecho un discurso barato para los jóvenes desencantados con la política y con la “vida en general” jóvenes que sin querer trabajar o estudiar han encontrado un hueco donde participar, alguien que les apoya, les entiende y les premia por seguir siendo vagos>>

Lo que opinan los millennial de la política parte de la búsqueda de relaciones con la política más libres, esporádicas y basadas en la co-participación. En este caso hay que entender como participación muchas cosas; la primera los pactos entre partidos. En palabras de Diego <<es fundamental para la política llegar a acuerdos, llegar a pactos para mirar por el bien de la gente y no por el bien de los cuatro políticos de turno>>

De hecho, la mayoría creen que la crisis sanitaria actual, y la económica consecuente que viviremos en los meses venideros, supondrá otro cambio político. En caso de Diego, solo <<si la sociedad espabila y deja de dejarse influir por una prensa politizada que solo da información a medias>>

Propuestas millennial

Los millennial tenemos muy claros los problemas políticos actuales y cuáles serían algunas de sus soluciones. Diego, en su caso, propone que el Ministerio de Cultura sea independiente y que las subvenciones se concedan sometiéndolas a concurso público para que tanto todos puedan acceder a esas subvenciones como elegir a quién llegan.

En cuanto a los cambios que consideran necesarios pero que no creen que vayan a llegar a medio o corto plazo encontramos desde reformas en el sistema fiscal, que creen que no se darán por los intereses políticos; reformas en la administración, para agilizar la burocracia; gestionar de mejor forma los contratos laborales, despidos y sistema laboral en general.

Todos ellos consideran necesario un cambio electoral, respecto a ello Adrián propone un proceso electoral a dos vueltas <<estilo francés, en el que se pueden presentar todos los partidos, a la segunda vuelta solo pasan los dos más votados y de esta segunda vuelta sale el partido que formara gobierno con mayoría absoluta lo que garantizaría la estabilidad del gobierno>>

Que seamos jóvenes no significa que no tengamos buenas ideas

Ante el conformismo juvenil ante problemas políticos actuales, Diego asegura que <<lo que deberían hacer los jóvenes es actuar y sumergirse, informándose más y mejor, no basándose en los titulares, sino comparando fuentes de información>> Para ello la solución es el activismo, Diego tiene muy claro que <<los jóvenes nos arrepentiremos de no habernos quejado y no haber reivindicado ante las medidas que ahora se están tomando, pues lo efectos se ven a medio y largo plazo>>

Para paliar el descalabre que se espera tras la crisis del Covid, la mayoría tienen esperanzas en el ingreso mínimo vital, pensando que éste ayudará a esos jóvenes que se han visto afectado por un ERTE, que han tenido que volver a casa de sus padres, o que están formando una familia. Apuntando que sería necesaria una reforma integral del sistema burocrático para que esas ayudas lleguen a los necesitados y no a trabajadores en B. De la misma manera, están de acuerdo en que hay que proponer mejores medidas económicas y sociales.

Para evitar las tasas tan altas de paro laboral en menores de 30 proponen dar subvenciones a las empresas para incentivarlas a formar a los que buscan su primer empleo o con poca experiencia. Entienden que sería un gran gasto económico, <<pero hay que pensar a largo plazo, para salir de la crisis en la que estamos>>

Creo que la mejor forma de cerrar el artículo de qué opinan los millennial de la política es con las palabras del militante de Más País <<en las urnas, no nos jugamos nuestra cotidianidad, nos jugamos nuestro futuro>>.

Para la creación de este artículo he contado con la ayuda de Diego Alonso, Adrián Hidalgo y Pablo Alcántara. Recordad que tenéis vídeos con estas y otras preguntas de estas entrevistas en nuestro Instagram, Facebook y Twitter. Y que cada miércoles seguiremos publicando artículos y noticias de interés en nuestro blog. Para consultas o propuestas contactadnos por RRSS =D

Abrir chat